Una práctica transdisciplinaria y políticamente comprometida, moldeada por ecologías more-than-human [más-que-humanas], emerge en el paisaje, el arte, el activismo y la investigación. Los ponentes exploran cómo el diseño revela relaciones ecológicas y sociales ocultas, negocia el poder e involucra a los sistemas vivos. Más allá de la resolución técnica de problemas, la arquitectura se presenta como una práctica crítica y colaborativa que opera en condiciones ambientales inciertas y contestadas.